Me han despedido estando embarazada: ¿Qué pasa y qué puedo hacer?
- 24 abr
- 3 Min. de lectura
Que te despidan durante el embarazo no solo es injusto: en la mayoría de casos, es un despido nulo, incluso aunque la empresa no supiera que estabas embarazada en el momento de comunicarlo. Esto hace que sea un procedimiento especialmente “seguro” para la trabajadora, porque la consecuencia principal de la nulidad es clara: reincorporación y pago de los salarios dejados de percibir desde el despido.
Dicho esto, conviene explicarlo bien: la protección es muy fuerte, pero el proceso tiene plazos y pasos que hay que cumplir para no perder derechos.
¿Por qué el despido de una embarazada suele ser nulo (y no depende de que lo sepan)?
La ley protege el embarazo como una situación especialmente sensible frente a decisiones extintivas. Por eso, cuando una trabajadora es despedida estando embarazada, los tribunales suelen declarar el despido nulo como regla general, aunque la empresa no lo conociera. La lógica es sencilla: la protección no puede depender de que lo hayas comunicado o no; si no, bastaría con “no preguntar” para esquivarla.
¿Qué ocurre si el despido se declara nulo?
Cuando el despido es nulo, lo habitual es que la empresa tenga que:
Readmitirte en tu puesto (reincorporación efectiva).
Pagarte los salarios de tramitación, es decir, todos los sueldos que debieron abonarte desde el día del despido hasta la readmisión.
Regularizar la cotización y la situación laboral como si el despido no hubiera existido.
Por eso se considera un procedimiento especialmente favorable para la trabajadora: no es solo “una indemnización”, sino que, normalmente, el despido no se sostiene.
El camino práctico: SMAC y, si no hay acuerdo, demanda
Lo más importante es actuar rápido y en orden.
Primero se presenta la papeleta de conciliación ante el SMAC (o el órgano equivalente según la comunidad autónoma). Es un trámite previo pensado para intentar un acuerdo. En esa mediación puede ocurrir que la empresa acepte rectificar y readmitirte, que proponga algún tipo de acuerdo económico o que, directamente, no haya entendimiento.
Si en el SMAC no acuerdan readmitirte, el siguiente paso es demandar. En estos casos la demanda se centra en la nulidad del despido por la protección reforzada del embarazo, y el procedimiento suele ser bastante sólido cuando la situación está bien acreditada y los plazos están bien controlados.
El detalle que no debes olvidar: el plazo para reclamar
En materia de despido el tiempo corre rápido. Tienes 20 días hábiles para impugnar el despido desde la fecha de efectos. Es un plazo muy corto y, si se pasa, puedes perder la posibilidad de reclamar aunque tengas razón.
Por eso conviene preparar el caso desde el primer momento (carta de despido, nóminas, contrato, comunicaciones, y documentación que acredite el embarazo) y no esperar “a ver si la empresa recapacita”.
¿Qué te recomendamos hacer desde ya?
Si estás en esta situación, lo sensato es no improvisar. Hay que revisar la carta de despido, la causa que alegan, la fecha exacta de efectos y preparar bien la reclamación para que el SMAC y, si hace falta, la demanda, vayan con un planteamiento sólido.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si la empresa no sabía que estaba embarazada?
La protección opera igualmente. Por eso este tipo de reclamación se considera, en la práctica, muy segura.
¿Me pueden despedir “por otra excusa”?
Pueden intentarlo, pero si estás embarazada, rara vez deniegan la nulidad. En la mayoría de casos acaba declarándose nulo y se obliga a la readmisión, con los respectivos salarios devengados. Son muy contadas las excepciones en estos casos.
¿Qué pasa si no quiero volver?
Se puede estudiar una estrategia distinta, así como alternativas (acuerdo, indemnización, daños, etc.), pero lo primero es asegurar plazos y posición jurídica.
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Si te han despedido estando embarazada, cuéntanos tu caso y te enviamos un presupuesto claro para reclamar: lo habitual es que el despido sea nulo, te readmitan y cobres todos los salarios desde el despido.




